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Somos un matrimonio al servicio de nuestro Señor Jesucristo. En estos momentos estamos trabajando en la obra de Dios en esta frontera Mexicana de Nuevo Laredo, Tamps. Les invitamos a que lean los estudios biblicos que aqui publicamos. Bendiciones!!!

sábado, 10 de junio de 2017

El Viviente Que Me Ve


Tema: El Viviente Que Me Ve

 Texto: Génesis 16:1-14

INTRODUCCIÓN:

          ¿Cuántas veces ignoramos que Dios siempre esta viendo u observando cada cosa que nosotros decimos, hacemos –o- pensamos? ¿Estamos conscientes que Su presencia siempre esta sobre nosotros a cada momento y a cada instante?
          Lo que veremos a continuación, trata con la innegable verdad o realidad de la Omnipresencia de Dios. Comprendamos en nuestros corazones que Dios siempre esta velando sobre buenos y malos.
          Esto nos ayudara a no pecar –o- proferir palabra delante de Dios, ni tampoco preocuparnos por las injusticias que sufrimos por causa de Jesús. Él es el Viviente que me ve. Todo lo ve, Todo lo sabe.

          “Sarai mujer de Abram no le daba hijos; y ella tenia una sierva egipcia, que se llamaba Agar.” (Génesis 16:1)

          Cuando Abram salio de la tierra de su parentela, el tenia 75 años y Sarai su mujer tenía 65. Para tiempo de nuestro relato, Sarai tenía ya 75 años de edad. Abram tenia ya 85 años (Génesis 12:4, 17:17; 16:3). Sarai veía como los años se le venían encima amenazándola.
Las circunstancias tienen un poder engañador de hacernos perder nuestro enfoque en Dios. Sarai se veía amenazada por su vejez. El Apóstol Pablo nos dice en su carta a los Corintios que por fe andamos, no por vista (2 Co 5:7).

“Dijo entonces Sara a Abram: Ya ves que Jehová me ha hecho estéril; te ruego, pues, que te llegues a mi sierva; quizá tendré hijos de ella. Y atendió Abram al ruego de Sarai.” (Génesis 16:2)

Desde el huerto del Edén, la mujer ha sido engañada por las circunstancias. Eva fue engañada a tomar del árbol prohibido, pues era bueno para comer y agradable a los ojos.” (Génesis 3:6) Eva se dejó llevar por lo que se veía, lo mismo esta ocurriendo aquí con Sarai, se esta dejando llevar por lo que ella podía ver. Ella podía ver que estaba envejeciendo y que no había podido dar hijos a Abram. Así que ella hizo lo que a ella le parecía más bien de acuerdo a su razonamiento carnal-terrenal. Ella razonó que lo más lógico seria tener hijos de su sierva Egipcia. ¿Cuántas veces nosotros, como seres humanos, hacemos lo que creemos que es más lógico delante de nuestros propios ojos? ¿Cuántas veces erramos el blanco –o- la voluntad perfecta de Dios por hacer caso de nuestro propio razonamiento? La palabra de Dios nos dice en el libro de Proverbios, “Fiate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.” (Proverbios 3:5) 
Así que, Sarai, le pidió a Abram que tomara por mujer a su sierva egipcia y le diera hijos. Aun cuando en esos tiempos había ciertas practicas entre las gentes de esa generación. Textos legales de Mesopotamia indican que una mujer que no podía tener hijos podía buscar una madre substituta; sus hijos serian legítimos y herederos legales. Para simbolizar la relación entre la mujer y la substituta, esta daba a luz sentada sobre las rodillas de la esposa, que a su vez estaba sentada en el banquillo de dar a luz (Génesis 30:3).
No obstante, ¿cuantas veces nos perdemos lo mejor que Dios tiene para darnos por tomar travesías fáciles y simples? Nos perdemos de tantas bendiciones porque la impaciencia y la incertidumbre toman lo mejor de nosotros.
De la misma manera que Adán escuchó a Eva en el huerto del Edén, así también hizo Abram con Sarai su mujer. Sin antes consultar a Dios, Abram hizo lo que su mujer le pidió.
Como maridos, y como lideres del hogar, es nuestra responsabilidad visionar el futuro de nuestras familias. Es responsabilidad nuestra ver en que dirección queremos llevar a nuestra familia. Para que todo esto sea un éxito, nuestra intimidad con Dios necesita ser prioridad en nuestras vidas. Cuando el hombre del hogar goza de una buena comunicación con Dios, el puede descansar seguro de que su rumbo es fijo y su futuro tiene sentido. El toma en cuenta a Dios para cada decisión critica que el tenga que hacer. Nunca tomará una decisión que involucra a toda la familia sin antes consultar con Dios primero.

“Y Sarai mujer de Abram tomó a Agar su sierva egipcia, al cabo de diez años que había habitado Abram en la tierra de Canaán, y la dio por mujer a Abram su marido. Y él se llegó a Agar, la cual concibió; y cuando vio que había concebido, miraba con desprecio a su señora.” (Génesis 16:3-4)  

Aquí comienzan los problemas para Abram y Sarai. Agar concibió de Abram, algo que tanto anhelaba Sarai, mas sin resultado hasta el momento. El hecho de que Agar pudo concebir de Abram hizo que ella se envaneciera.  Agar se empezó a sentir mejor que Sarai. Se sintió más privilegiada y especial que Sarai su señora.
¿Cuántas veces nos concede Dios a nosotros Sus hijos dones especiales –o- talentos y eso nos es causa de envanecimiento y orgullo? Empezamos a sentirnos mejor que los demás porque Dios nos ha favorecido en un área de nuestra vida.

     * Si tenemos un trabajo con buen salario que nos permite tener un buen estatus
       social, nos sentimos mas que los demás.
* Si tenemos un carro ultimo modelo y los que nos rodean no lo tienen, pensamos que    somos mejor que ellos.
* Si tuvimos buena educación y salimos adelante en esta vida con una buena profesión,  nuestros parientes no realizaron esta faena, pensamos que somos mas dotados y  mucho mejor que ellos. 
* Si nuestro ministerio en la iglesia excede al de otros hermanos los miramos con  desdén y arrogancia.

Lo mismo le ocurrió a Agar. Lograr lo que su señora no había podido la lleno de arrogancia y envanecimiento.
La palabra también dice que nosotros cosechamos lo que nosotros sembramos (Gálatas 6:7). Sarai estaba cosechando lo que ella misma había sembrado en su matrimonio. Cada ves que nosotros optamos por hacer lo lógico delante de nuestros ojos, en lugar de esperar en Dios, vamos a fracasar. Los problemas se nos van a venir encima. ¿Por qué? Porque lo estamos haciendo a nuestra manera y no según la voluntad de Dios. Y todo lo que no procede de Dios no es bendecido por Él. Esto lo podemos aplicar a:

*  El Trabajo
*  Financias
*  Relaciones
*  Posiciones en la Iglesia, la empresa –o- cualquier otro lugar.

Si cualquier cosa de estas no proviene de parte de Dios, va a fracasar y se va a desmoronar.

“Entonces Sarai dijo a Abram: Mi afrenta sea sobre ti; yo te di mi sierva por mujer, y viéndose encinta, me mira con desprecio; juzgue Jehová entre tú y yo.” (Génesis 16:5)

Sarai, viéndose amenazada, ahora por su misma sierva, se ve en problemas. Quizá sintió inseguridad en su corazón, o temor, o rechazo por el hecho que Agar le había dado un hijo a Abram. Sintiéndose Sarai de tal manera, ahora ella culpa a su marido de lo ocurrido. ¿Cuántas veces hemos cometido errores graves que nos han acarreado consecuencias en nuestras vidas? ¿Cuántas veces hemos culpado a nuestros cónyuges por decisiones malas que nosotros hemos tomado?
Cada ves que nosotros cometemos errores, buscamos a otros a quien culpar. Siempre la culpa es de alguien, mas nunca nuestra. Adán le dijo a Dios que él había pecado por causa de la mujer que Dios le había dado. Eva le dijo a Dios que ella había tomado del fruto prohibido porque la serpiente le dijo. La serpiente no encontró a quien culpar.
En Romanos 8:28, dice que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. No debemos descarta el hecho que detrás del escenario, Dios ya estaba trabajando en este problema. La palabra dice que lo que para el hombre es imposible, para Dios todas las cosas le son posible (Mt 19:26). Sarai en el idioma Hebreo significa Dominante (Strong’s #8297 Sâray) El diccionario describe la palabra dominante como alguien que controla, gobierna y quiere imponer su voluntad. Creo en mi corazón, que Dios usó a Agar, como un medio de despojar a Sarai de su auto-suficiencia. Las parejas en el matrimonio se confrontan con la tentación de querer controlar las circunstancias de la vida. En este caso, la Biblia da testimonio que Sarai era tal persona. Me imagino que era una mujer predominante y controladora. Cuando la mujer empieza a controlar al marido, el matrimonio empieza a sufrir desavenencia.
La disputa y la contienda en un matrimonio pueden ser como la cizaña en una planta que no la deja crecer, sino que la ahoga. Sarai tenía que ser enseñada a soltarle las riendas a Dios. Dios tenia que cambiarla y transformala en la mujer que Él quería que ella fuera. El querer controlar y gobernar nuestra vida nos acarrea problemas. Solo Uno puede estar en control de nuestras vidas y ese es Dios.
En estos tiempos hay:

1- Mujeres queriendo controlar a sus maridos
2- Hijos queriendo controlar a sus padres
3- Alumnos queriendo controlar a sus maestros
4- Empleados queriendo controlar a sus jefes
5- Miembros de congregaciones queriendo controlar a sus pastores
6- Personas queriendo controlar a otras personas

Y la lista continúa con tantos casos de control. No nos gusta que nadie nos diga –o- nos enseñe como hacer las cosas. Siempre queremos hacerlas a nuestra manera. Y Dios quiere quebrar esas ataduras en nosotros los creyentes. El lo hizo con Sarai y también lo hará con nosotros. Antes de que Sarai (Dominante) llegara a ser Sara (Princesa), Dios tuvo que despojarla de su auto-suficiencia.

“Y respondió Abram a Sarai: He aquí, tu sierva esta en tu mano; haz con ella lo que bien te parezca. Y como Sarai la afligía, ella huyó de su presencia.” (Génesis 16:6)

Como hombres, en ocasiones se nos hace más fácil “lavarnos” las manos, como lo hizo Poncio Pilato, que confrontar el problema. Aquí vemos a Abram dándole la espalda al problema y pretendiendo que no esta allí. ¿Cuántas veces hemos hecho lo mismo nosotros? ¿Cuántas veces hemos huido de los problemas porque no queremos confrontarlos? ¿Cuántas veces hemos pretendido que no esta allí el problema?
Tanto Sarai como Abram en lugar de hablar y tratar con el problema, pedirle la dirección a Dios, lo hacen a un lado. Abram decide lavarse las manos y huir de él.
Pienso que como hombres de Dios, debemos de encarar los problemas y hacerles frente. El peor error que uno puede hacer es huir de ellos y pretender que no están allí. Esto es huir de la responsabilidad.

1-  Recuerde, no debemos huir de nuestros problemas, sino confrontarlos y pedirle a Dios dirección en como salir de ellos.
2-  Con el matrimonio vienen los hijos, y con los hijos la responsabilidad. Asumamos nuestra responsabilidad y edifiquemos una familia fuerte y unida.

Cuando Abram, como líder del hogar, no asumió la responsabilidad y no delego autoridad como cabeza de la familia, Sarai tomó las riendas y empezó a maltratar a su sierva, hasta que ella huyó de su presencia. Y todo esto empezó porque el matrimonio se salio de su debido orden, Dios-hombre-mujer. Abram era la cabeza y él era responsable de buscar el rostro de Dios para solucionar este problema. No vemos a Abram buscando dirección de Dios en este pasaje bíblico, lo cual indica que las decisiones que tomaron fueron en la carne y no inspiradas por Dios.

“Y la halló el ángel de Jehová junto a una fuente de agua en el desierto, junto a la fuente que está en el camino de Shur.” (Génesis 16:7)

¿Cuántas veces estamos junto a una fuente de agua en el desierto y no lo sabemos? Cansados y sedientos y sin poder beber del agua de vida porque los problemas son tan abrumadores que en ocasiones nos siegan. Aquí estaba Agar, triste, angustiada y herida porque no sabía que iba a ser de ella y de la criatura que estaba en su vientre. ¿Se ha sentido usted de esta manera? Pensando que nadie lo comprende y que nadie lo puede ayudar. Jesús dijo: Venid a mi todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar (Mt 11:28). En nuestras angustias y aflicciones, siempre podemos correr a los pies de Cristo. Él es nuestra fuente de Agua Viva.
Es importante notar que el Señor encontró a Agar caminando hacia Egipto. Dios la había sacado de allá pero ahora al verse ella confrontada con tanto problema, ella decide volver a Egipto. Egipto significa tierra de oscuridad. ¿A cuantos de nosotros Dios nos ha sacado de Egipto? Mas, sin embargo, cuando confrontamos situaciones criticas queremos regresar a Egipto, la tierra de oscuridad.
Shur significa pared. En nuestras mentes vemos muros y paredes muy altas, que se nos hacen muy difíciles de atravesar. Y caminamos con nuestros problemas de aquí para allá hasta que nos topamos con una pared, sin poder cruzarla o derribarla. Es en este momento que Jesucristo viene a nuestro auxilio y nos brinda Su ayuda y nos da dirección y aliento para seguir adelante.
Muchas de las veces los problemas son tan pequeños pero en nuestra imaginación los vemos como una pared grande y alta, imposible de cruzar. Así como el Señor derribo los muros de Jericó, así puede hacer el Señor contra cualquier muro que nosotros nos edifiquemos. No importa cuales sean esos muros en nuestras mentes:

·   Problemas con los hijos
·   Problemas en el matrimonio
·   Problemas en el trabajo
·   Problemas con enfermedades
·   Problemas financieros

Dios tiene el poder a través de Su palabra para destruir esos muros. Las repuestas a nuestros problemas siempre son y será la palabra de Dios. Nuestras mentes pueden ser renovadas para derribar las paredes que nuestros problemas nos hacen ver.
También Shur significa la pared que desde este tiempo se erigió entre los árabes y los judíos.

“Y le dijo: Agar, sierva de Sarai, ¿de dónde vienes tú, y a dónde vas? Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai mi señora.” (Génesis 16:8)

Algo importantísimo de notar, es la manera como el Señor se dirige hacia Agar. Agar, sierva de Sarai... ¿Por qué creo que es importantísimo? Porque Dios le recuerda a Agar lo que ella era, una sierva. Bendito sea nuestro Dios que siempre nos lleva al punto de reflexionar y entender nuestra posición. En Su misericordia, Dios nos guía al punto inicial del problema. ¡Agar no era la señora, sino la sierva!
Dios le estaba mostrando su verdadera posición y la causa del problema. Si a Agar no se le hubiera olvidado esto, creo en mi corazón que nunca hubiera iniciado el problema para empezar. La verdad en ocasiones nos duele pero nos libera y nos pone de nuevo en comunión con Dios. La verdad nos hace libres. Libres del pecado y de las ideas equivocadas de la vida.
La verdad fue como un trago amargo –o- cruda realidad para Agar, al saber que aun cuando ella había concebido de Abram, ella seguía siendo la sierva y Sarai la señora.
Agar, siendo sincera y honesta con Dios, le dice que ella esta huyendo de su señora Sarai. Dios todo lo ve. Él conoce el más intimo pensamiento que hay en nuestros corazones. De nada nos sirve ocultar algo fuera del conocimiento de Dios pues Él todo lo ve. Agar fue sincera y le declaro el problema. Agar significa huida. Ella fue sincera con Dios y le dijo que estaba huyendo. ¿Te encontraras tú en la misma posición que Agar? ¿Estarás huyendo del algún problema en tu vida? Si es así, cobra animo y confiésaselo al Señor. Él ya lo sabe y esta esperando que tú tomes la iniciativa y acudas a Él para ponerle fin a tu problema. Quizá sea tan sencillo que usted sé está ahogando en un vaso de agua.  

“Y le dijo el ángel de Jehová: Vuélvete a tu señora, y ponte sumisa bajo su mano.” (Génesis 16:9)

Después que Dios termino de escuchar la queja de Agar, Él le declara la solución al problema. “Vuélvete a tu señora y sométete a su autoridad.”  ¿Cuántas veces tiene que venir Dios a recordarnos nuestra posición correcta dentro del cuerpo de la iglesia? ¿Cuántas veces nos olvidamos de estar sumisos a los que nos presiden? 
  • Se nos olvida estar sumisos a nuestros patrones en el trabajo (1ª Pedro 2:18)
  • Se nos olvida estar sumisos a nuestras autoridades, bien sean terrenales –o-     eclesiásticas (Romanos 13:1-3)
  • Se nos olvida someternos los unos a los otros en amor en nuestros matrimonios  y a nuestros hermanos (Efesios 5:21-25)
  • Se nos olvida someternos a nuestros padres terrenales (Efesios 6:1-3)


Por más sufrimiento que estemos atravesando, Dios siempre nos va a conducir al punto del sometimiento. ¿Porque? Porque Él mismo, como Hijo, se sometió a todo lo que el Padre le mandó, y aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció (Hebreos 5:8).
Esto no es fácil para nosotros pero aun en los momentos críticos y difíciles, Dios nos pide que nos sometamos. Esta es Su voluntad y no puede cambiar. Si lo hacemos, tenemos bendición de parte de Él.

“Le dijo también el ángel de Jehová: Multiplicare tanto tu descendencia, que no podrá ser contada a causa de la multitud.” (Génesis 16:10)
Detrás de la obediencia, siempre viene la bendición. Dios siempre nos manda que hagamos algo, y si lo hacemos, Él nos bendice. Dios le prometió a Agar multiplicar su descendencia en gran manera. La pregunta es esta, ¿queremos que nuestros seres queridos sean salvos también? Esta promesa también es para cada uno de nosotros (Hechos 16:31). No obstante, esto viene después del sometimiento, primero a Dios y luego a los demás en su debido orden. Si somos obedientes, Dios nos bendice, y no tan solo esto, sino que también...

“Además le dijo el ángel de Jehová: He aquí que has concebido, y darás a luz un hijo, y llamaras su nombre Ismael, porque Jehová ha oído tu aflicción.” (Génesis 16:11)

Dios Oye (Ismael) nuestras peticiones y nuestro clamor a Él en medio de la aflicción. Creó con todo mi corazón, que si hay un tiempo cuando Dios esta mas cercas de nosotros es en los momentos que nos encontramos pasando –o- experimentando diferentes pruebas y tribulaciones. Hay algo muy hermoso que encontré en el libro de Job.
He aquí, Dios es poderoso pero no desprecia a nadie, es poderoso en la fuerza del entendimiento. No mantiene vivo al impío, mas da justicia al afligido. No aparta sus ojos del justo, sino que, con los reyes sobre el trono, los ha sentado para siempre, y son ensalzados. Y si están aprisionados con cadenas, y son atrapados en las cuerdas de aflicción, entonces les muestra su obra y sus transgresiones, porque ellos se han engrandecido. Él abre sus oídos para la instrucción, y ordena que se vuelvan del mal. Si escuchan y le sirven, acabaran sus días en prosperidad y sus años en delicias.
(Job 36:5-11 LBLA)

El libra al afligido en medio de su aflicción, y abre su oído en tiempos de opresión. (Job 36:15 LBLA)

Como dije antes, Dios esta mas cercas de nosotros de lo que pensamos, durante nuestras aflicciones. Y lo más hermoso, Él abre nuestro oído en medio de nuestras aflicciones para poder entender Su voluntad.
Por esta razón, Dios le ordena a Agar que nombre al niño, Ismael, porque Él ha oído su aflicción. Él es el que todo lo ve. Nada de lo que tú estés pasando –o- sufriendo esta fuera del conocimiento de Dios. Lo más maravilloso de todo esto es que Dios usa el sufrimiento como una oportunidad para manifestarse a Su pueblo. En esta ocasión, se manifestó a Agar como Ismael, el Dios que oye. Recuerde siempre este nombre la próxima vez que se encuentre en problemas serios –o- pruebas difíciles de soportar.

“Entonces llamó el nombre de Jehová que con ella hablaba: Tú eres Dios que ve; porque dijo: ¿No he visto también aquí al que me ve? (Génesis 16:13)

Agar no se queja de su situación sino que ahora llamó a Dios que con ella hablaba, Tu eres Dios que ve. Al fin se le había manifestado el Dios de Abraham a Agar. Ella ya no-tenia porque quejarse, todo lo contrario, ella exclamó, Tú eres Dios que ve. ¡Ese es nuestro Dios al cual servimos! Todo lo ve, todo lo sabe. Nuestra situación, cualquiera que sea, El la esta mirando. Bien sea:
  •    Problemas en el hogar
  •    Algún familiar enfermo
  •    Problemas con el Jefe -o- con algún compañero de trabajo
  •    Problemas económicos
  •    Problemas conyugales
  •    Problemas con los hermanos en la iglesia
  •    Problemas con algún vecino

Él lo sabe todo y esta viendo su situación. Regocíjese y alégrese porque Dios esta viendo su sufrimiento (1ª Pedro 1:6-9). Déle gloria a Dios porque no esta a solas sino que Dios esta con usted. Amen.
Y con la obediencia, el sometimiento, y la bendición, también tenemos la dicha y el privilegio de conocer a Dios. Agar expresa, ¿No he visto también aquí al que me ve? Digan lo que digan, Agar pudo ver a Dios en Su Hijo Jesucristo. ¿Quiere usted conocer también a Jesucristo? Pues entonces anímese por la situación que esta pasando en esto momentos.

“Por lo cual llamó al pozo: Pozo del Viviente-que-me-ve. He aquí está entre Cades y Bered.” (Génesis 16:14)

Es mi deseo que a través de este humilde mensaje podamos entender, al igual que Agar, que Dios es el Viviente que me ve. Dios todo lo ve. El Viviente que me ve. Y me maravilla mucho el asunto del sitio donde se encuentra el pozo que Agar nombró. Dice la escritura que estaba entre Cades y Bered. Lo que me vuela las tapas de mi entendimiento es que Cades significa Santuario y Bered significa Saludo.
¿Qué quiere decir todo esto? Simplemente que Dios viene a nuestro encuentro en la hermosura de la santidad para platicar con nosotros y tener comunión con Sus hijos. Él no nos ha dejado huérfanos (Juan 14:18).

Así que la próxima vez que se encuentre sufriendo –o- experimentando alguna prueba, glorifique a Dios (1 Ts 1:3-5) y tómelo como una oportunidad de conocer mas bien a Dios y estar mas cercas de Él. Con el tiempo y las diversas experiencias usted podrá decir como Agar, Él es el Viviente que me ve. Gloria a Dios y que el Señor Jesús los Bendiga.

Su hermano Joe Garza

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